Marrakech: 3.000 millones de dirhams invertidos y 3.000 empleos creados en turismo
Una avalancha de inversiones turísticas
Marrakech vive una verdadera transformación de su paisaje hotelero y turístico. En apenas cuatro meses, la ciudad ocre registró 3.000 millones de dirhams (aproximadamente 280 millones de euros) de inversiones en el sector turístico, acompañadas de la creación de 3.000 empleos directos. Estas cifras reflejan la confianza de los inversores nacionales e internacionales en el potencial del destino.
Entre los proyectos destacados se encuentran la apertura de varios establecimientos hoteleros de alta gama, la renovación de riads históricos convertidos en hoteles boutique y el desarrollo de nuevas infraestructuras de ocio en las afueras de la ciudad. Grupos hoteleros internacionales de primer nivel han anunciado nuevas implantaciones, elevando aún más el nivel de la oferta de alojamiento en Marrakech.
Tasas de ocupación en máximos históricos
El creciente atractivo de Marrakech se refleja en tasas de ocupación hotelera excepcionales. Durante los períodos punta, la ciudad roza ahora la saturación, con tasas de ocupación que superan regularmente el 85 %. Esta presión sobre la capacidad de alojamiento ha motivado precisamente la ola de inversiones en curso, ya que los operadores buscan responder a una demanda en constante crecimiento.
Los barrios de Guéliz, Hivernage y la Palmeraie concentran la mayor parte de los nuevos proyectos, pero la medina no se queda atrás con la reconversión de mansiones tradicionales en alojamientos con encanto. Esta dinámica beneficia a todo el ecosistema turístico local: restaurantes, guías, artesanos y transportistas ven su actividad impulsada por esta afluencia récord.
Un impacto concreto para los viajeros
Para los viajeros, esta efervescencia se traduce en una oferta de alojamiento considerablemente enriquecida, desde riads íntimos hasta resorts de cinco estrellas con vistas al Atlas. La subida de categoría general del destino significa también estándares de servicio más elevados y experiencias más diversificadas. Sin embargo, se aconseja reservar con antelación, ya que los establecimientos más solicitados se llenan con varias semanas de anticipación, especialmente entre octubre y abril. El aeropuerto de Marrakech-Menara, puerta de entrada a esta efervescencia, adapta sus capacidades para acompañar serenamente este crecimiento.